Cambiaste una página de lugar, renovaste el sitio o quieres que todo el mundo llegue a la misma versión de tu dominio. Para eso están las redirecciones.
Los dos tipos
- 301 (permanente): dile al navegador y a Google que la página se mudó para siempre. Transfiere el posicionamiento a la nueva dirección. Es la que quieres el 90% de las veces
- 302 (temporal): para algo pasajero, como una promoción o un mantenimiento. No transfiere posicionamiento
Crear una redirección desde el panel
- En tu cPanel, entra a Redirecciones (Redirects)
- Elige el tipo (301 permanente)
- Selecciona el dominio y escribe la ruta de origen (ej.
/servicios-viejos)
- En Redirecciona a, pega la URL completa de destino, con
https://
- Marca Redireccionar con o sin www si aplica
- Agregar
Los tres casos más comunes
De www a sin www (o al revés). Elige una sola versión y quédate con ella: tener las dos activas divide tu posicionamiento.
De http a https. No hace falta crear la regla a mano: usa el interruptor Force HTTPS Redirect en la sección Domains del cPanel.
De un dominio viejo a uno nuevo. Si cambiaste de nombre, mantén el dominio anterior registrado y apuntado, y redirígelo completo al nuevo. Así no pierdes a quien tenga el enlace guardado.
En WordPress
Si solo vas a redirigir páginas internas, un plugin de redirecciones es más cómodo y te avisa cuando aparece un 404 nuevo.
Cuidado con
- Los bucles: redirigir A hacia B y B hacia A deja el sitio inaccesible. Si eso pasa, entra al Administrador de archivos y revisa el
.htaccess
- Redirigir todo a la portada: para Google es casi lo mismo que un 404. Manda cada página a su equivalente real
- La caché del navegador: una 301 se guarda con fuerza. Prueba en ventana de incógnito