Los números que muestra el navegador son pistas. Cada uno apunta a un problema distinto.
Error 404 — No encontrado
La dirección existe en el servidor, pero esa página específica no.
- Revisa que la URL esté bien escrita (mayúsculas incluidas: el servidor distingue)
- Si es WordPress y todas las páginas internas dan 404 menos la portada: entra a Ajustes → Enlaces permanentes y pulsa Guardar cambios sin cambiar nada. Eso regenera el
.htaccess y suele resolverlo
- Si borraste una página antigua que tenía visitas, crea una redirección hacia la nueva
Error 403 — Prohibido
El servidor encontró el recurso pero te niega el acceso.
- Permisos mal puestos: las carpetas deben estar en 755 y los archivos en 644. Se corrigen desde el Administrador de archivos con clic derecho → Permisos
- Falta el índice: entras a una carpeta sin
index.html ni index.php
- Bloqueo por
.htaccess: alguna regla está negando el acceso
- Tu IP quedó bloqueada tras varios intentos fallidos de contraseña. Escríbenos con tu IP pública y la liberamos
Error 500 — Error interno del servidor
El más genérico: algo falló al ejecutar tu sitio.
- Activa el detalle del error. En WordPress, edita
wp-config.php y pon WP_DEBUG en true temporalmente, o revisa el archivo de errores del cPanel
- Sospecha del último cambio: ¿instalaste un plugin, actualizaste el tema, cambiaste PHP? Revierte eso primero
- Renombra
.htaccess a .htaccess-viejo y recarga. Si el sitio vuelve, el problema era una regla ahí
- Desactiva todos los plugins (renombrando la carpeta
plugins) y reactívalos de a uno hasta dar con el culpable
- Sube el
memory_limit en Select PHP Version si el error habla de memoria agotada
Si ninguno funciona, ábrenos un ticket con el dominio, la URL exacta y la hora aproximada: nosotros vemos los registros del servidor.